Una nueva entrega del grupo de entrevistas Tredecim Versus.
Una nueva semana y una nueva entrevista en este Tredecim Versus traído por Leonor Dinamarca. Hoy quienes responden son Alberto Barbano y José Ramírez de la banda de Metalcore Progresivo The Antarctica Project.
1.- ¿Cómo se gestó The Antartica Project y qué significado simbólico guarda el nombre para la visión sonora de la banda?
The Antarctica Project nació en el segundo piso de la casa de nuestro guitarrista y frontman, Alberto, junto a José. Antes de eso, Alberto, José y Felipe (Destinos) habían formado una banda llamada simplemente Antarctica. Con ese proyecto lograron lanzar un single en 2012, tras ganar un concurso de grabación junto a “Felo” de Made to Be Broken. Sin embargo, por distintas circunstancias y factores, esa banda no pudo continuar.
El nombre Antarctica nos atrajo desde un inicio por su fuerza simbólica: usado en femenino, conecta directamente con Chile y evoca los secretos guardados en sus hielos. Al añadirle la palabra Project, adquirió un aire más científico y serio. Nos gustó cómo sonaba, nos emocionó, y decidimos darle un nuevo significado.
Así tomamos la bandera del metalcore progresivo, poniéndonos a prueba para cumplir nuestras propias expectativas y defender un sonido que nos movía profundamente. En Transmute (2018) esa visión quedó reflejada: un disco con sonidos prístinos, como cristales, cargado de secuencias, efectos y una atmósfera teñida de azul.

2.- ¿Qué papel juega el arte visual y el diseño de la banda (portadas, videoclips) en su identidad?
Somos muy cuidadosos con la identidad visual de la banda, porque entendemos que no se trata solo de música, sino de una experiencia completa. Desde el principio nos propusimos no quedar atrapados en un molde ni ser fanáticos ciegos de un estilo en particular. Nos gusta la libertad de poder tomar lo que nos inspira de distintos lugares y transformarlo en algo propio.
Cada decisión que tomamos en torno a lo visual es pensada con intención. Planeamos con detalle lo que queremos proyectar y buscamos asesoría profesional para que cada elemento —desde la estética de un disco hasta una fotografía o un video— tenga un peso y un significado. No creemos en hacer las cosas al azar: si algo forma parte de nuestra propuesta, debe aportar a la identidad general del proyecto.
Al mismo tiempo, confiamos en nuestro instinto. Sabemos lo que queremos y hemos aprendido a reconocer cuándo algo funciona y está alineado con nuestra visión. Esa mezcla de planificación y confianza en nuestro propio gusto nos ha permitido construir una estética coherente, con la que nos sentimos representados y orgullosos de mostrar al mundo.
También valoramos profundamente a las personas con las que trabajamos. Creemos que cada colaborador aporta su mirada, su talento y su experiencia para enriquecer lo que hacemos. No buscamos simplemente que alguien ejecute una idea, sino que forme parte del proceso creativo y se sume a nuestra forma de entender el proyecto. Esa conexión humana y profesional nos permite llevar nuestras ideas más lejos, mantenernos exigentes y, al mismo tiempo, abiertos a nuevas perspectivas que fortalecen la identidad de la banda.
3.- ¿Cómo manejan las metas a corto y largo plazo como banda independiente o con un sello?
Este camino sigue siendo un romance, pero ya no es solo ilusión: ahora está acompañado de un proceso de madurez y crecimiento personal en cada uno de nosotros. Entendimos que la música no vive solo en los escenarios o en las grabaciones, sino también en la dedicación constante, en la organización y en el compromiso con lo que hacemos.
Hoy trabajamos con una estructura clara. Todo tiene su tiempo y su espacio: reuniones, ensayos, maquetas, correcciones, decisiones creativas, arte, diseño y fotografía. Cada detalle es parte de una misma obra, y nos gusta cuidarlo porque refleja quiénes somos. No improvisamos nuestro rumbo; cada paso se piensa y se construye para mantener viva la identidad del proyecto.
Nuestro enfoque inmediato es práctico: metas concretas, objetivos alcanzables que nos mantengan firmes y motivados. Pero al mismo tiempo soñamos en grande. A largo plazo queremos que nuestra música sea escuchada y vista, que cruce fronteras, que esté en plataformas, en escenarios, en salas pequeñas y grandes. Queremos que viva tanto en la intimidad de unos audífonos como en la energía de un concierto en vivo.
Al final, nuestro propósito es compartir lo que sentimos y lo que somos, aquí y en cualquier lugar del mundo. Y ese horizonte, aunque ambicioso, es lo que nos recuerda cada día por qué hacemos música y hacia dónde queremos ir.
4.- ¿Cómo describirían la evolución de la banda desde sus inicios hasta hoy?
Año tras año, seguimos siendo los mismos, unidos por el mismo amor hacia este sonido que nos marcó desde el inicio: el rock, metal y tantos más que forman parte de nuestra identidad. Sabemos que el under es complejo y carísimo, y que nuestra situación no siempre nos lo pone fácil. La música que hacemos exige técnica, equipos que no siempre son accesibles y ensayos constantes que requieren tiempo, energía y sacrificio. Pero, aun así, seguimos aquí, porque sabemos que cada esfuerzo se traduce en lo más importante: darles a nuestros fans lo mejor que podemos ofrecerles.
Nuestra evolución como banda es también el reflejo de nuestra vida en común. Hemos pasado por discusiones intensas, aciertos que nos llenaron de orgullo, errores que nos hicieron aprender, celebraciones que nos unieron y disculpas que nos enseñaron a crecer. Cada momento, bueno o malo, forma parte de este viaje que nos ha convertido en lo que somos hoy.
Y pese a todo, seguimos de pie, con la convicción de que hay algo más grande por lo que luchar. No es solo música: es un proyecto, una familia, una causa que nos trasciende y que nos da sentido. Esa es la razón por la que no bajamos los brazos y por la que seguimos creyendo en lo que hacemos.
5.- ¿Qué temas literarios o conceptuales estructuran sus letras y qué arquetipos o imágenes recurrentes buscan conjurar?
El espacio, el tiempo, la creación y la destrucción: esos son los elementos que guían nuestra música. A ellos se suman influencias de la cultura pop, donde personajes de ficción se convierten en espejos de emociones profundas. Figuras con las que es fácil empatizar: Hohenheim y su encuentro con el amor, Okabe enfrentando la lógica del mundo, los delirios de la humanidad, la sombra de un pecado original. Cada uno de estos personajes nos recuerda distintas facetas de lo humano: la lucha interna, los dilemas morales, la fuerza de los vínculos, y cómo los sentimientos más profundos pueden mover universos enteros.
Cada canción nace de un lugar distinto. Algunas exploran filosofías que nos inspiran, cuestionan ideas y abren perspectivas; otras brotan de experiencias personales, de momentos de introspección y confrontación con nuestros propios límites; y otras surgen de la reflexión más íntima, ese instante en que uno enfrenta sus dudas, sus miedos y su búsqueda de sentido. Todas, sin embargo, comparten una misma esencia: transformar el miedo, la duda y el dolor en algo que impacta, que ilumina, que conecta y que mueve, tanto a quienes la escuchan como a quienes la creamos.
Esa energía se concentra en la explosión de la carátula: una transmutación visual que simboliza lo que buscamos en la vida. Alcanzar lo que da miedo, lo que quema, lo que desafía. Evolución, lucha, creación y destrucción: un estallido que brilla con fuerza, que reclama su espacio y deja su marca. Es un recordatorio de que nada se logra sin esfuerzo, que todo proceso implica riesgo, y que cada chispa de creatividad, cada momento de entrega y cada desafío enfrentado nos transforma. Explota, arde, brilla.
6.- ¿Qué otros géneros o disciplinas influyen en su experimentación (metal, electrónica, ambient, literatura) y cómo se manifiestan en su música?
En la banda tenemos la oportunidad de sumarnos a las creaciones de cada integrante y aportar nuestra visión personal, lo que nos permite experimentar, opinar y explorar distintas posibilidades en cada proyecto. Esa libertad creativa es uno de los pilares que nos define: cada miembro puede proponer, cambiar y jugar con las ideas sin restricciones, generando un espacio donde la creatividad fluye naturalmente. Nuestro gusto musical es amplio y diverso; disfrutamos tanto de música seria y compleja como de momentos más irreverentes y espontáneos, lo que nos permite incorporar distintos matices en nuestro sonido y en nuestra identidad.
Esa apertura no solo enriquece la música que hacemos, sino que también fortalece la convivencia dentro del grupo. Cada integrante aporta su personalidad, su sensibilidad y su manera de ver el mundo, y siempre existe la posibilidad de debatir ideas de manera directa y respetuosa. Esa dinámica genera un ambiente de trabajo positivo, colaborativo y estimulante, donde nos sentimos cómodos para probar cosas nuevas, cometer errores y aprender de ellos.
Creemos en un metal sin barreras, donde se puedan combinar distintos estilos. Creemos que por eso nos acercamos a lo progresivo, y tenemos como referentes a bandas japonesas, cuyo enfoque y libertad creativa nos inspiran a explorar nuevos territorios sonoros y a expandir constantemente los límites de nuestra música.
7.- En el proceso de composición, ¿cuál es el flujo entre ideas rítmicas, motivos melódicos y contrapunto? ¿Cómo es su dinámica creativa?
Hemos trabajado durante años dentro de una estructura de composición clásica que, hasta el día de hoy, nos da buenos resultados. Desde las primeras versiones en Guitar Pro hasta la versión actual, nuestro proceso siempre parte de un riff o de una idea inicial. A partir de ahí, se van sumando arreglos y la canción empieza a compartirse entre los integrantes, quienes aportan matices y detalles que enriquecen cada tema.
Una vez que la canción está estructurada, pasamos a la etapa de maquetación. Es en ese momento cuando el vocalista puede desarrollar su letra, ajustarla a la melodía y encontrar la cadencia que mejor encaje, generando así un aporte creativo único. Cada paso del proceso es un diálogo constante entre los miembros de la banda, donde la cohesión y la identidad colectiva se mezclan con la creatividad individual.
Al mismo tiempo, queremos evolucionar y explorar nuevas formas de crear. En el futuro nos gustaría dar más espacio a la improvisación y a métodos menos estructurados, permitiendo que la música fluya de manera más orgánica. Creemos que esta apertura nos permitirá descubrir nuevas posibilidades sonoras sin perder la esencia de lo que somos, manteniendo viva nuestra identidad mientras seguimos creciendo y experimentando.
8.- ¿Qué factores de la química entre los integrantes sostienen la cohesión del grupo y qué hace que funcionen como banda?
La cohesión de The Antarctica Project se sostiene porque cada integrante hace lo que tiene que hacer y cumple con su rol. Cada uno aporta su parte, desde la técnica hasta los arreglos, pasando por la interpretación y la ejecución, y eso permite que la banda funcione como un todo. Nos entendemos en el proceso creativo y cada paso se construye entre todos, sumando matices que enriquecen la canción y fortalecen nuestra identidad. El amor por la marca de la banda y por el estilo que tocamos nos mantiene alineados y enfocados, mientras enfrentamos juntos los desafíos, celebramos los logros y seguimos evolucionando. Esa química, basada en el compromiso y la dedicación de cada miembro, es lo que permite que la banda se mantenga unida y avance con fuerza.
9.- ¿Qué obstáculos técnicos o logísticos han enfrentado en la escena chilena y qué estrategias han implementado para superarlos?
A lo largo de nuestra carrera, The Antarctica Project ha enfrentado diversos desafíos dentro de la escena chilena. Hemos pasado por salidas de miembros en momentos cruciales, como cuando viajamos a Argentina, y por renovaciones completas de la banda por distintos motivos. Estos cambios han generado cierta polémica entre el público y opiniones cruzadas, pero siempre intentamos verla desde lo que quiere la gente y evitar conflictos innecesarios, procurando ofrecerles la mejor experiencia posible.
Para superar estos obstáculos, nos enfocamos en mantener la coherencia de la banda, fortalecer nuestra identidad y asegurar que cada integrante cumpla con su rol de manera profesional. Además, nos hemos adaptado a los desafíos organizando cuidadosamente cada paso, desde los ensayos hasta las presentaciones y lanzamientos, asegurándonos de que cada show cumpla con nuestras expectativas y las del público. Esta manera de trabajar nos ha permitido seguir adelante incluso frente a cambios de miembros y dificultades logísticas, manteniendo la coherencia de nuestro sonido y la fuerza de nuestra propuesta, y asegurando que la música llegue siempre con la energía y dedicación que caracteriza a la banda.
10.- ¿Qué hitos o lanzamientos tienen planificados para este ciclo creativo?
Como banda, nos gusta trabajar en secreto y mantener nuestras ideas guardadas hasta el momento justo para sorprender a la gente. Por eso, normalmente no revelamos detalles concretos sobre los lanzamientos o proyectos en los que estamos trabajando; simplemente compartimos en nuestras historias de Instagram que estamos en ensayos o que algo nuevo está tomando forma. Este proceso nos permite concentrarnos en la música y en la creatividad sin presiones externas, manteniendo la autenticidad de lo que hacemos.
Oficialmente, The Antarctica Project volvió hace poco, y queremos aprovechar esta nueva etapa para reconectar con nuestros seguidores de manera directa y potente. Para darle un poco de sabor a esta entrevista, podemos adelantar que estamos preparando algunas sorpresas para este año. Además de la fecha en vivo que tenemos programada para noviembre, estamos trabajando en contenidos y propuestas que mostrarán nuestra evolución como banda. Queremos que cada lanzamiento y cada presentación reflejen toda la energía, la dedicación y la pasión que ponemos en la música, y que cada sorpresa sea una experiencia que sorprenda al público. Este ciclo creativo representa un nuevo capítulo para la banda, reafirmando nuestra esencia y demostrando que hemos vuelto con fuerza, listos para compartir nuestra música y experiencias con toda la energía y dedicación que hemos cultivado a lo largo de estos años.
11.- ¿Cómo trabajan la relación con el público durante un show y qué feedback han recibido que les haya marcado?
Durante un show, buscamos entregar una experiencia lo más cercana posible a lo que se escucha en el disco, preocupándonos de que cada tema suene limpio y preciso. Cada canción es una oportunidad de conectar con el público y transmitir la energía que sentimos, interpretando cada tema con cuidado y detalle para que la experiencia en vivo refleje fielmente nuestra música grabada.
El feedback que más nos ha marcado son los momentos en los que vemos que nuestra música realmente toca a alguien. Cuando alguien nos dice que una canción lo ayudó a salir de un momento difícil en su vida, que un show les generó emoción o los inspiró de alguna manera, entendemos que estamos cumpliendo nuestro objetivo. Ese tipo de respuesta nos impulsa a dar lo mejor en cada presentación, a cuidar cada detalle de nuestro sonido en vivo y a asegurarnos de que cada concierto sea una experiencia potente, auténtica y memorable, tanto para el público como para nosotros.
12.- ¿Qué recomendaciones técnicas darían a bandas emergentes que buscanconcreción en el metalcore chileno (producción, difusión, redes)?
Muchos discos que nos marcaron en la vida primero nos atraparon por la portada, y ese es un detalle que siempre hemos cuidado con especial atención. Por eso, al momento de lanzar nuestro álbum debut, pusimos mucho esfuerzo en que la portada reflejara la identidad de la banda y generará una primera impresión potente, coherente con la música que contenía. Creemos que el aspecto visual es tan importante como el sonido, porque ambos forman parte de la experiencia completa que queremos entregar al público.
Lo que recomendamos a las bandas nuevas es que se preocupen mucho por el sonido al momento de entregar algo que no sea simplemente una maqueta. Hoy en día cualquiera puede grabar y mezclar, pero eso no garantiza que la calidad sea la adecuada para un lanzamiento final. Es fundamental cuidar el sonido y la propuesta que se entrega al público, siempre buscando la mayor profesionalidad posible y asegurándose de que el material sea serio y esté disponible en todas las plataformas.
Otro aspecto importante es la presentación visual. Con la inteligencia artificial se ven muchas portadas creadas digitalmente, lo cual no es malo como herramienta, pero en algunos casos se nota demasiado y puede afectar la percepción del proyecto. Este detalle es clave cuando alguien escucha por primera vez a una banda nueva, porque la imagen y el sonido forman parte de la primera impresión que genera tu música. Cabe destacar que no estamos en contra de la inteligencia artificial; la vemos como una herramienta útil, siempre que se use de manera consciente y complementaria al trabajo creativo de la banda.
13.- ¿Qué puede esperar el público en un directo de The Antartica Project que les diferencie de otras bandas del género, es decir cuál es el valor agregado de su propuesta artística?
En un directo de The Antarctica Project, el público puede esperar un show potente donde cada canción se ejecuta con precisión, buscando que el sonido sea fiel al disco, pero con la fuerza que solo un vivo puede entregar. Nos concentramos en que cada instrumento se escuche claro y que la energía de la banda se transmita de manera auténtica.
Lo que nos distingue es la combinación de música y elementos visuales: luces, proyecciones y detalles que acompañan cada tema y refuerzan la atmósfera de la presentación. Además, nuestro público generalmente lo da todo en vivo, lo que hace que los shows sean extremadamente intensos. Todo está pensado para que la gente no solo escuche la música, sino que la sienta, se sumerja en la experiencia y perciba la intensidad, emoción y personalidad de la banda. Cada show se convierte en una experiencia viva, donde la música, las visuales y la energía del público se mezclan para generar algo que nunca se repite de la misma manera.




