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[CD REVIEW] ANTAR: «En Vakuo» | LP 2026 | Post-Metal
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[CD REVIEW] ANTAR: «En Vakuo» | LP 2026 | Post-Metal

Reseña al disco 2026 de la banda de Post Metal, Antar, quienes lanzaron su placa titulada “En Vakuo”.

El esperanto es el idioma que nadie habla como lengua materna. Una lengua construida desde cero para que todos se entiendan, sin que nadie quede afuera. Que ANTAR haya elegido el esperanto como eje conceptual de una trilogía sobre el vacío tiene su propia ironía: el idioma de la comunidad universal como vehículo para hablar del aislamiento más profundo, del punto en que el individuo se quiebra antes — si es que lo hace — de reconstruirse. «Tagïgo dronita en vakuo». Amanecer ahogado en el vacío. Tres discos, diez años, y este tercer capítulo para cerrar la frase.

ANTAR nació en Santiago en 2013 y desde entonces ha sido una de esas bandas que el underground chileno tiene pero que no siempre sabe cómo ubicar: demasiado oscura para el circuito post-rock habitual, demasiado atmosférica para el metal extremo más estrictamente definido, demasiado chilena para circular con facilidad en los circuitos internacionales del post-metal pesado. Tagïgo (2016) estableció un lenguaje desde la dualidad entre naturaleza y ciudad. Dronita (2019) lo profundizó. Ambos trabajos pasaron por alineaciones distintas — la banda ha tenido varios integrantes a lo largo de su historia — hasta llegar a la formación que entrega «En Vakuo»: Simón Espinosa en bajo y voz, Vicente Poblete en guitarra y voz, Pedro Salgado en sintetizadores y José Valenzuela en batería, con la participación compositiva de Julio Leiva — guitarrista histórico de la banda — en dos de los seis tracks. La grabación la hizo Victoria Cordero en Torque Records, la edición de baterías Bastián Basaure, la mezcla Sebastián Puente — nombre conocido en estas páginas desde la reseña de Shaded Sun — y la masterización Chalo González. El arte visual, como en todos los lanzamientos de la banda, es obra de la tatuadora e ilustradora Valentina de Sinis-Tudor, cuya identidad gráfica ha acompañado a ANTAR desde el principio y que en «En Vakuo» alcanza su expresión más elaborada.

[CD REVIEW] ANTAR: «En Vakuo» | LP 2026 | Post-MetalEl disco está estructurado en tres actos con la claridad de quien pensó esto como arquitectura antes que como colección de canciones. El primer acto — Crisis — lo conforman «Quimera», «Asfixia» y «La Conquista del Mundo». El segundo — Reflexión — lo sostienen «Grietas» y «Ánima». El tercero — Determinación — lo cierra solo «Desde el Vacío». No es una decisión arbitraria: la progresión emocional del disco sigue ese arco con una coherencia que hace que escucharlo completo, en orden, sea cualitativamente diferente a escucharlo por partes. «En Vakuo» es de esos discos que piden ser escuchados enteros y sin interrupciones, lo que en 2026 es casi un acto de militancia.

«Quimera» abre en siete minutos y medio que son la declaración más honesta que puede hacer una banda sobre su propio sonido: no hay riff accesible para enganchar al oyente casual antes de revelar lo que realmente son. El post-metal de Amenra o The Ocean — esa manera de construir capas de guitarra que envuelven más que aplastan — aparece aquí como estructura base, sobre la que el black metal disonante actúa como un elemento desestabilizador desde adentro. La deuda con Oranssi Pazuzu es real y la banda la reconoce sin pudor: los sintetizadores de Salgado no son ornamento sino arquitectura, exactamente como los finlandeses lo entienden. La atmósfera que genera este track es la de algo que se mueve bajo la superficie antes de salir — y cuando sale, no lo hace de golpe sino por acumulación. Es un comienzo que instala con paciencia la densidad que va a sostener todo el disco.

«Asfixia» y «La Conquista del Mundo» completan el primer acto desde un lugar más directo, más cercano al hardcore de Converge o Cult Leader que al post-metal contemplativo. Hay rabia en estas canciones, pero no la rabia descargada del thrash o del death — es la rabia que viene del agotamiento, del desborde, del estado psicológico donde el límite ya fue cruzado sin que el cuerpo se haya dado cuenta todavía. La cita de Ernesto Sábato que cierra «La Conquista del Mundo» — sobre cómo el hombre conquistó el mundo de las cosas y en ese proceso se convirtió en cosa — no es un adorno literario: es el núcleo conceptual del primer bloque, la crisis social que amplifica la crisis individual y la hace inseparable de ella.

«Grietas» abre el segundo acto como el umbral entre la acción directa y la introspección. Si los primeros tres tracks empujaban hacia afuera, «Grietas» se repliega hacia adentro — la voluntad que calla, el agotamiento después de la tormenta, el primer momento de quietud que no es paz sino suspensión. Es también el más breve de los seis y cumple exactamente la función de un espacio entre dos bloques: necesario, sin excesos.

«Ánima» dura casi once minutos y es el track más cercano al ambient y al minimalismo que la banda nombra como influencia — Ulver en su período Shadows of the Sun, Anna Von Hausswolff en su costado más despojado, el Philip Glass de las repeticiones que se modifican tan lentamente que el cambio se detecta antes de ser consciente. Acá los sintetizadores de Salgado toman el protagonismo que en el resto del álbum comparten con las guitarras, y el resultado es el momento de mayor apertura del disco — el único instante donde la atmósfera deja de ser opresiva para convertirse en algo parecido a la posibilidad. No es resolución todavía. Es el espacio donde una salida empieza a ser imaginable.

«Desde el Vacío» cierra el álbum en diez minutos que son la materialización del tercer acto. Lo que «Ánima» dejó como posibilidad, «Desde el Vacío» lo convierte en movimiento. No hay aquí optimismo fácil ni resolución luminosa — la oscuridad no desaparece, el vacío no se llena. Lo que cambia es la relación con esa oscuridad: ya no como algo que aplasta sino como algo que puede ser habitado, atravesado, convertido en punto de partida. Es también la segunda coautoría de Julio Leiva, y hay en la estructura de este track algo que funciona como conclusión musical además de conceptual — el disco cierra, no se evaporó.

Cuarenta y siete minutos que representan una década de trabajo conceptual. «En Vakuo» no es metal de consumo rápido — ni debería serlo — pero tampoco es hermetismo gratuito. ANTAR construyó un disco que exige atención y la devuelve con creces: la producción de Sebastián Puente le da al material la calidad que se merece, y el resultado es un álbum que suena exactamente a lo que intenta sonar, que es la cosa más difícil de lograr cuando el mapa de influencias va desde Deathspell Omega hasta Philip Glass. La edición en cassette de 35 copias dice todo sobre el tipo de propuesta que es esto: no está hecha para el mercado masivo, está hecha para quien sabe lo que está buscando. Para el lector de Discordancia que frecuenta el post-metal y el black metal más atmosférico, «En Vakuo» es la sorpresa chilena del año.

«En Vakuo» está compuesto por:

  1. Quimera (7:35) — Acto I: Crisis
  2. Asfixia (6:38) — Acto I: Crisis
  3. La Conquista del Mundo (5:27) — Acto I: Crisis
  4. Grietas (6:38) — Acto II: Reflexión
  5. Ánima (10:56) — Acto II: Reflexión
  6. Desde el Vacío (10:12) — Acto III: Determinación

Tiempo total: 47:26

Formación: Simón Espinosa (bajo, voz) — Vicente Poblete (guitarra, voz) — Pedro Salgado (sintetizadores) — José Valenzuela (batería)
Grabación: Victoria Cordero — Torque Records
Edición de baterías: Bastián Basaure
Mezcla: Sebastián Puente
Masterización: Chalo González
Arte: Valentina de Sinis-Tudor
Origen: Santiago, Chile
Año: 2026
Género: Post-Metal / Dissonant Black Metal / Hardcore
Formato: Digital / Cassette (edición de 35 copias)

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